SAN LUIS BELTRÁN. 9 de Octubre

9 de Octubre

San Luis Beltrán
Misionero
Año 1581

San Luis Beltrán: pídele a Dios que nos mande muchos y santos misioneros.

 Ciertos malos espíritus no se alejan, sino con oración y sacrificios (Jesucristo).

Rostro de Jesús coronado de espinasEste santo misionó las regiones selváticas del norte de Colombia y se vió libre como por milagro de los más terribles peligros contra su vida.

Nació en Valencia, España, en 1526, y fue bautizado en la misma pila bautismal en la que habían bautizado 175 años antes a San Vicente Ferrer, el cual era familiar de su padre. Tuvo el honor de que la ordenación sacerdotal se la confiriera santo Tomás de Villanueva. Y a estos grandes hombres de Dios los imitó siendo extremadamente humilde, y practicando la obediencia en grado heroico.

Santa Teresa le escribió preguntándole si debía fundar un convento en su ciudad. Nuestro santo le respondió: “El asunto sobre el cual me pide información es tan importante que me dediqué por varios días a pedirle a Nuestro Señor que me iluminara lo que le debía responder. Ahora le digo que sí, que lo debe fundar. Y le añado una noticia más: su comunidad va a ser tan ayudada por Dios, que dentro de cincuenta años será una de las más importantes en la Iglesia Católica”. Y así sucedió.

En las comunidades religiosas hay un cargo de enorme importancia. Es el del encargado de formar a los futuros religiosos. Se le llama Maestro de novicios. San Luis Beltrán ejerció ese cargo en España, en su comunidad de Padres Dominicos, casi por 30 años (con interrupciones) y formó gran número de fervorosos religiosos. Era muy estricto y exigente, pero sabía dar las órdenes con tan gran bondad y amabilidad, que todos sus súbditos lo amaban y estimaban.

Para librarse del deseo de sobresalir ante los demás, colocó en la puerta de su habitación un gran letrero con esta frase de San Pablo: “Si lo que busco es agradar a la gente, ya no seré servidor de Cristo”.

En 1562 fue enviado como misionero a las tribus de indios en el norte de Colombia. Cuando llegó no sabía hablar sino el español, pero Dios le concedió el don de lenguas y en poco tiempo aprendió a hablar en los idiomas de sus indígenas, de una manera tan admirable que nadie se explicaba cómo lo había logrado. En casi siete años (de 1562 a 1569) convirtió miles de indios desde Panamá hasta el Golfo de Urabá, en regiones palúdicas y llenas de toda clase de mosquitos y de alimañas peligrosas. En los registros que dejó escritos por su propia mano señala que bautizó más de 15,000 indios. Predicó a tribus sumamente salvajes que varias veces trataron de asesinarlo pero no lo lograron.

Pero sus más peligrosos enemigos eran ciertos colonizadores españoles que cometían toda clase de injusticias contra los indígenas, y que al ser reprendidos por el santo misionero, se propusieron eliminarlo. Primero le ofrecieron un vaso de refresco, que contenía un fuerte veneno. Él le dio la bendición al vaso, y este se rompió en muchos pedazos. Los indios narraban que un colono quiso disparar su escopeta contra el misionero y que la escopeta estalló, retorciéndose su cañón y quedando en forma de cruz. El santo tenía una fe capaz de conseguir milagros.

Cuentan que cuando deseaba convertir a algún pecador hacía esta penitencia. Al anochecer, en esas selvas aparecen millones y millones de mosquitos muy hambrientos. Él se quitaba la camisa y dejaba que le picaran, y de vez en cuando les decía: “Hermanitos, ya comieron lo suficiente. Ahora déjenle el puesto a sus compañeros, que también quieren comer”. Y los miles de mosquitos se iban para que llegaran los otros que estaban también muy hambrientos.

En 1569 fue llamado a España a seguir formando los futuros misioneros. A estos les insistía en que el arma más poderosa para ganar almas es rezar mucho y hacer sacrificios. Y les repetía que las buenas palabras del que enseña religión deben ir siempre acompañadas de buenas obras, porque si con el mal ejemplo destruimos lo bueno que sembramos con la predicación, eso es fatal.

Murió el 9 de octubre del año 1581.

                                     ( Extraído de ewtn.com )

SAN LUIS BELTRÁN.

Oración a San Luis Beltrán , para santiguar a la persona que sea enferma, llevando también una vela encendida  y se debe utilizar un crucifijo bendito.

« En el nombre del Gran Poder de Dios, Omnipotente y Eterno, pido permiso para invocar el Santo nombre de San Luis Beltrán que cura toda clase de males, en el aire, fuego, agua y tierra, elementos de la naturaleza que deben penetrar en la salud, fuerza y vigor y que esta bendición permanezca con la voluntad Divina aquí, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén ».

Rezar entonces un Credo, un Pater y una Ave María.

Luego se dice la siguiente Oración Sagrada:

« Criatura de Dios, yo te curo, ensalmo y bendigo en nombre de la Stma. Trinidad, + Padre+ Hijo y + Espíritu Santo + tres personas distintas y una esencia verdadera ;  y de la Virgen María, Nuestra Señora Concebida sin mancha de pecado original, Virgen ante del parto + en el parto + y después del parto + y por la Gloriosa Santa Gertrudis, tu querida y regalada esposa, once mil Vírgenes, Señor San José, San Roque y San Sebastián y por todos los Santos y Santas de la Corte Celestial, por la Gloriosísima Encarnación + Gloriosísimo Nacimiento + Santísima Pasión + Gloriosísima Resurrección + Ascensión, por tan Altos y Santísimos Misterios que creo y con verdad, suplicó a tu Divina Majestad, poniendo por intercesora a la Santísima Madre, Abogada Nuestra, libres y sanes a esta afligida criatura de esta enfermedad, mal de ojos, hechicería, dolor, accidente, calentura y otro cualquier daño, herida o enfermedad, Amen.

 Jesús + No mirando a la indigna persona que profiere tan Sacrosantos Misterios, con tan buena fe te suplico, Señor, para mas honra tuya y bendición de los presentes, te sirva por tu piedad y misericordia de sanar y librar de esta herida, llaga, dolor, humor, hechicería, enfermedad, quitándola de esta parte o lugar; Y no permita tu Divina Majestad, le sobrevenga accidente, corrupción, ni daño, dándole salud para que con este siervo/a más se cumpla Tu Santísima Voluntad. Amen, Jesús

Yo te curo+ ensalmo+ y bendigo, Jesucristo Nuestro Señor Redentor te sane, bendiga y haga en todo Su Divina Voluntad. Amen, Jesús CONSUMMATUM + EST,  CONSUMMATUM + EST – Amen, Jesús ».

NOTA: la seña “+” representa la señal de la Santa Cruz

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s