NOVENA PARA LOS SACERDOTES

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NOVENA PARA LOS SACERDOTES

La siguiente oración se debe rezar todos los días de la novena:
Oración Diaria
“Benditos Corazones Unidos de la Santísima Trinidad junto con el Inmaculado Corazón de María, les suplico que me ayuden en cada una de mis debilidades e imperfecciones. Recuérdenme siempre que mi vocación es un don suyo. Ayúdenme a ser una imagen del Amor Divino para todos aquellos a los que yo sirvo. Concédanme el don de conmover incluso a las almas más endurecidas. Amén.”
Día 1
“Por la intercesión del Inmaculado Corazón de María y por el infinito poder y gracia de los Corazones Unidos, pido la gracia de desear ser santo. Fortalezcan este deseo en cada momento presente para que yo pueda inspirar una profunda santidad personal en aquellos a quienes yo sirvo. Aumenten mi amor por ustedes, queridos Corazones Unidos. Amén.”
Día 2
“Santísimos Corazones Unidos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, ayúdenme a infundir el deseo por la santidad personal a quienes son confiados a mi cuidado. Denme la Santa Valentía para llenar los corazones de mi rebaño con este deseo. Ayúdenme a inspirarlos con mi propio ejemplo. Amén.”
Día 3
“Dignísimos Corazones Unidos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, nunca permitan que me olvide de que, como sacerdote que soy, es mi deber proporcionar los sacramentos a mi rebaño, pues los sacramentos (especialmente la Eucaristía y la Confesión) es lo que protege y fomenta la santidad personal, y es lo que fortalece a parroquias enteras. Sabiendo esto, debo fomentar la confesión frecuente, así como la Adoración Eucarística. Nunca debo limitar su disponibilidad por ocupar egoístamente mi tiempo. Ayúdenme, queridos Corazones Unidos, a poner el bienestar espiritual de los demás antes que mi propia comodidad. Amén.”
Día 4
“Santísimos Corazones Unidos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, como sacerdote que soy, asístanme para ayudar a mi rebaño a crecer en la virtud, pues las virtudes son los cimientos de la santidad personal. Ayúdenme, queridos Corazones Unidos, a educar a mi rebaño sobre la importancia del Amor Santo en el momento presente, pues toda virtud está basada en el Amor Santo. Amén.”
(El 20 de Mayo del 2009, San Juan-María Vianney dio el siguiente mensaje y oración para el quinto día de la novena:)
San Juan-María Vianney dice: “Alabado sea Jesús. Por la intercesión del Inmaculado Corazón de María y los Corazones Unidos de la Santísima Trinidad, los sacerdotes deben orar para agradar a Dios y vivir en armonía con la Voluntad de Dios. Este es el mandato del Amor Santo, de la Santa Humildad. Estas dos virtudes son compañeras; una no puede existir en el alma sin la otra. La profundidad de una depende de la profundidad de la otra. Los sacerdotes son probados en estas dos virtudes todos los días.”
“Que esta sea la oración del sacerdote:”Día 5
“Por la intercesión del Inmaculado Corazón de María,* Santísimos Corazones Unidos, no me dejen fallar en ninguna prueba de Amor Santo o Santa Humildad. Debo darme cuenta de que la prueba es la oportunidad que Dios me da para practicar cada virtud. Les pido que yo acepte las gracias que me dan para vencer en cada prueba. Les pido que pueda yo enseñar a los demás a hacer lo mismo. Amén.” * Rezar la oración que Nuestra Señora dio a los sacerdotes el 18 de Agosto del 2007:
“Hija Mía, deseo que todos los sacerdotes reciban y recen con el corazón esta oración cada día. Esto fortalecerá vocaciones y levantará espíritus decaídos.”“Querido Jesús, me pongo bajo la Bendición Completa de los Corazones Unidos. Con esta Bendición, deseo un entendimiento profundo de mis faltas. Con tu ayuda, no me defenderé, sino que por Tu asistencia, trabajaré para vencer cada obstáculo y debilidad que me detiene en el sendero de la santidad. Imprime en mi corazón un gran amor por las virtudes, muy especialmente por el Amor Santo y la Santa Humildad, a fin de que cada virtud pueda crecer en mí. Yo deseo ser santo y deseo la santificación viviendo en la Divina Voluntad de Dios. Amén.”“Los sacerdotes que recen fielmente esta oración, recibirán Mi protección especial sobre sus vocaciones. Por Mi Mano, ellos serán guiados hacia el Corazón Paternal del Padre.”
Día 6
“Santísimos Corazones Unidos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, el día de hoy les pido que se aparte de mi corazón cualquier deseo desordenado de ser popular con la gente. No pondré el amor al dinero por encima del pastoreo de mi rebaño. Confiaré en la Divina Provisión de Dios. Les pido valor y Santa Valentía para denunciar todo pecado, incluso los pecados que Satanás ha llevado al ámbito político, tales como el aborto, los matrimonios entre el mismo sexo, la eutanasia y la investigación con células madre embrionarias. Señor, dame una lengua recta. Amén.”
Día 7
“Dignísimos Corazones Unidos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, como sacerdote que soy, ayúdenme siempre a darme cuenta del valor de la modestia y la pobreza de espíritu. Ayúdenme a nunca ponerme en primer lugar, ni mis propias necesidades ni mis propios sentimientos. Mi santidad personal depende de mis esfuerzos en poner en primer lugar a Dios y a los demás. Ayúdenme, queridos Corazones Unidos, a desprenderme de los falsos dioses de la reputación, de los beneficios materiales y del orgullo intelectual, pues todo esto son puertas que el liberalismo utiliza para destruir vocaciones. Yo les pido, Corazones Unidos, protéjanme de estas trampas. Amén.”
Día 8
“Santísimos Corazones Unidos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, ayúdenme siempre a hablar y enseñar con el Espíritu de la Verdad. En esta era de concesiones, necesito su ayuda para combatir toda herejía contra la Tradición de la Fe. Ayúdenme a permanecer firme en todo lo que enseña el Catecismo, y a nunca cambiar mis creencias por complacer a los demás. Amén.”
Día 9
“Dignísimos y Amorosísimos Corazones Unidos, por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, yo, su fiel sacerdote, suplico su ayuda para preparar a mi rebaño para el regreso triunfante de Jesús. Comprendo que la Victoria de Jesús será una Victoria del Amor Santo y Divino. Ayúdenme en cada esfuerzo por propagar estos Mensajes del Amor Santo y Divino, pues comprendo que son bíblicamente correctos y basados en la verdad. Debo animar a los demás a que vivan en Amor Santo, pues esta es la Puerta de Entrada de la Nueva Jerusalén y el sendero de la salvación. Protejan mi corazón del desaliento. Llénenme con Santa Valentía. Amén.”

LETANIAS POR LOS SACERDOTES
Oremos por el Santo Padre, llénalo de coraje y de gracia, oh Señor.
A los Cardenales, arzobispos, y obispos, dadles un corazón de pastor, oh Señor.
A Los sacerdotes diocesanos, llenadlos con tu Espíritu, Señor.
A Los sacerdotes de órdenes religiosas, para que sean perfectos en tu llamado, Señor.
A Los sacerdotes que están enfermos, curarlos, Señor.
A Los sacerdotes que están en peligro, libradlos, Señor.
A Los sacerdotes que son débiles, fortalecedlos, Señor.
A Los sacerdotes que son pobres, socorredlos, Señor.
A Los sacerdotes que han perdido su celo, renovadlos, Señor.
A Los sacerdotes que están tristes, consolarlos, Señor.
A Los sacerdotes que están preocupados, dadles la paz, Señor.
A Los sacerdotes que son viejos, sostenedlos, Señor.
A Los sacerdotes que están solos, acompañadlos, Señor.
A los Sacerdotes misioneros, protegedlos, Señor.
A Los sacerdotes que son los predicadores, iluminadlos, Señor.
A Los sacerdotes que dirigen las almas, instruidlos, Señor.
A Los sacerdotes y religiosos que han muerto, llevadlos a la gloria, Señor.
A todos los sacerdotes, dadles sabiduría y conocimiento.
A todos los sacerdotes, dadles comprensión y consejo.
A todos los sacerdotes, dadles tu temor y reverencia.
A todos los sacerdotes, dadles paciencia y amor.
A todos los sacerdotes, dadles obediencia y amabilidad.
A todos los sacerdotes, dadles un entusiasmo ardiente por las almas.
A todos los sacerdotes, dadles las virtudes de fe, esperanza y amor.
A todos los sacerdotes, dadles un intenso amor por la Eucaristía.
A todos los sacerdotes, dadles lealtad al Santo Padre y a los obispos.
A todos los sacerdotes, dadles el respeto por la vida y la dignidad humana.
A todos los sacerdotes, dadles la integridad y la justicia.
A todos los sacerdotes, dadles humildad y generosidad.
A todos los sacerdotes, dadles fuerza en sus labores.
A todos los sacerdotes, dadles la paz en sus sufrimientos.
A todos los sacerdotes, dadles un gran amor por la Santísima Trinidad.
A todos los sacerdotes, dadles un gran amor por María.
A todos los sacerdotes, dejadlos ser la luz de Cristo.
A todos los sacerdotes, que sean la sal de la tierra.
A todos los sacerdotes, dejadlos practicar el sacrificio y la abnegación.
A todos los sacerdotes, que sean santos en cuerpo, mente y espíritu.
A todos los sacerdotes, dejadlos que sean hombres de oración.
A todos los sacerdotes, dejad que la fe puede brillar en ellos.
A todos los sacerdotes, que sean afectados por nuestra salvación.
A todos los sacerdotes, que sean fieles a su vocación sacerdotal.
A todos los sacerdotes, que sus manos puedan bendecir y sanar.
A todos los sacerdotes, para que mantengan encendido el amor a Dios.
A todos los sacerdotes, para que todos sus pasos sean para la gloria de Dios.
A todos los sacerdotes, para el Espíritu Santo los llene, y les de sus dones en abundancia.

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