AMAD AMIGO MIO, AMAD Y AMAD MUCHÍSIMO A MARÍA

Carta de San Antonio María Claret.

https://i1.wp.com/cloud10.todocoleccion.online/postales-religiosas-recordatorios/tc/2008/12/09/11069431.jpg

AMAD AMIGO MIO, AMAD Y AMAD MUCHÍSIMO A MARÍA
San Antonio María Claret, año 1807 a 1870, nació en Sallent, y murió en Fontfroide (Francia); Obispo de Santiago de Cuba, fundador de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. Patrón de tejedores.

Carta a un devoto del Corazón de María, de San Antonio María Claret

“Yo quisiera que todos los cristianos tuvieran hambre y sed de esta devoción. Amad, amigo mío, amad, y amad muchísimo, a María.

Y para que suba más de punto vuestra devoción, os diré que debemos amar a María Santísima: 1° Porque Dios lo quiere. 2° Porque ella lo merece. 3° Porque nosotros lo necesitamos, por ser ella un poderosísimo medio para obtener todas las gracias corporales y espirituales y, finalmente, la salud eterna.

El eterno Padre la escogió por Hija suya muy amada; el Hijo eterno la tomó por Madre, y el Espíritu Santo, por Esposa; toda la Santísima Trinidad la ha coronado por Reina y Emperatriz de cielos y tierra y la ha constituido despensera de todas las gracias.

Debemos amar a María porque su devoción es un medio poderosísi­mo para alcanzar la salvación. María puede salvar a sus devotos, porque es la puerta del cielo; María quiere, porque es la madre de misericordia; María lo hace, porque ella es la que obtiene la gracia justificante a los pecado­res, el fervor a los justos y la perseverancia a los fervorosos; por esto, los Santos Padres la llaman la rescatadora de los cautivos, el canal de la gracia y la despensera de las misericor­dias. Por esto se ha dicho que el ser devoto de María es una señal de predestinación, así como es una marca de reprobación el no ser devoto o adverso de María.

La razón es muy clara. Nadie se puede salvar sin el auxilio de la gracia que viene de Jesús, como cabeza que es de la Iglesia o cuerpo, y María es como el cuello que junta, por decirlo así, el cuerpo con la cabeza; y así como el influjo de la cabeza al cuerpo ha de pasar por el cuello, así, pues, las gracias de Jesús pasan por María y se comunican al cuerpo o a los devotos, que son sus miembros vivos: In Christo fuit plenitudo gratiae sicut in capite fluente; in Maria sicut in collo transfundente.

En María, después de Jesús, hemos de poner toda nuestra confianza y esperanza de nuestra eterna salvación.

¡Oh!, dichoso el que invoca a María con confianza, que él alcanzará el perdón de sus pecados, por muchos y por graves que sean; alcanzará la gracia y, finalmente, ¡la gloria del Cielo!”

Rezar un Ave María y un Salve

Fuente:
http://www.mariamadrededios.com.ar/iglesia/s16al19_leer.asp?id_txt=214

  1. Pingback: AMAD AMIGO MIO, AMAD Y AMAD MUCHÍSIMO A MARÍA — Servicio Catolico Hispano | catolicos santos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s