​LA FAMILIA CRISTIANA Y EL REINADO DEL SAGRADO CORAZÓN

​LA FAMILIA CRISTIANA Y EL REINADO DEL SAGRADO CORAZÓN

Discurso del Venerable Papa Pío XII a los recién casados, 5 de junio de 1940


¿Cómo podríamos, queridos recién casados, dejar de hablaros del Sagrado Corazón de Jesús en este mes dedicado a Él, durante la octava de su fiesta? ¿Cómo podríamos no hablaros del Sagrado Corazón, manantial inextinguible de ternura humana y divina, en un tiempo en que vuestro afecto reciente, tembloroso, ya de esperanza al despuntar los sueños que iluminan vuestro porvenir, ya de temor en la explosión de las violencias que obscurecen la presente convulsa edad, se pregunta con angustia si existe todavía un rincón de la tierra donde dos corazones humanos puedan amarse en la tranquilidad y en la paz?
La paz, por lo menos la del alma, compatible con las agitaciones del mundo exterior, nos invita Jesucristo a buscarla en la devoción a su Corazón. “Aprended de mí —dice Él—, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis reposo a vuestras almas”.
Ser de la escuela de Jesús, aprender de su Corazón la dulzura y la humildad, divinos remedios para la violencia y el orgullo de donde proceden todas las culpas y todas las desventuras de los hombres, es el camino de la paz para los individuos y para las naciones mismas. Será también para vosotros la fuente de la felicidad que deseáis, y que Nos auguramos a vuestro hogar doméstico.
En las revelaciones llenas de amor que han dado en los tiempos modernos tanto impulso a la gran devoción hacia el Sagrado Corazón de Jesús, Nuestro Señor prometió entre otras cosas que “dondequiera que la imagen de este Corazón sea expuesta para ser singularmente honrada, atraerá toda suerte de bendiciones”.
Confiados en la palabra divina, podréis, pues, y querréis ciertamente aseguraros los beneficios de tal promesa, conservando en vuestra casa la imagen del Sagrado Corazón con los honores que le son debidos.
En las familias nobles, se ha considerado siempre como una gloria, mostrar esculpidas en mármol, fundidas en bronce, pintadas sobre lienzo, efigies de los grandes antepasados, que sus descendientes contemplan y admiran en los palacios, o en los castillos, con un sentido de legítimo orgullo.
¿Pero es acaso necesario ser nobles o que un retrato de familia sea una obra de arte, para que el corazón se conmueva ante la imagen de un abuelo o de un padre? Son innumerables las pobres habitaciones, donde en una tosca cornisa con piadoso cuidado una sencilla fotografía, acaso de tinte amarillento, con los rasgos desvaídos por el tiempo, recuerdo sin embargo inestimablemente precioso de un ser querido, de quien en una tarde de luto se cerraron los párpados y los labios, se sepultaron los restos, se perdió la presencia sensible; pero del que, a pesar de los años, se cree, mirando aquella pálida efigie, ver resplandecer todavía la dulce mirada, oír la voz familiar, sentir la mano acariciadora.
Queridos recién casados, hermanos de Jesús: que la imagen de su Corazón “que tanto ha amado a los hombres”, sea expuesta y honrada en vuestra casa, como la del pariente más cercano y más amado, y que derrame los tesoros de sus bendiciones sobre vuestras personas, sobre vuestros hijos, sobre vuestras empresas.
“Expuesta y honrada”: esto quiere decir que esta imagen no debe solamente velar sobre vuestro reposo en una habitación privada, sino ser lealmente expuesta con honor: sobre la puerta de entrada o en el comedor, o en la sala de recibir o en otro lugar de paso frecuente. Porque Jesús dice en el santo Evangelio: “A aquel que me confesare públicamente delante de los hombres, también yo le confesaré ante mi Padre que está en los cielos”.
“Honrada”: quiere decir que, ante la preciosa estatua o la modesta imagen del Sagrado Corazón, una mano delicada pondrá, por lo menos de cuando en cuando, algunas flores, encenderá una vela o mantendrá también, como signo constante de fe y de amor, la llama de una lámpara, y que en torno a ella se reunirá cada noche la familia, para un acto colectivo de homenaje, una humilde expresión de arrepentimiento, una petición de nuevas bendiciones.
En una palabra, el Sagrado Corazón es debidamente honrado en una casa, cuando allí es reconocido, por todos y por cada uno, como Rey de amor; lo que se expresa diciendo que la familia le ha sido consagrada. Porque el don total de sí hecho a una Causa o a una persona Santa, se llama consagración.
Ahora bien, el Corazón de Jesús se ha comprometido a colmar de gracias especiales a aquellos que de ese modo se entreguen a Él. “Nuestro Señor me ha prometido —escribía Santa Margarita María Alacoque— que ninguno de cuantos se hayan consagrado a este Corazón divino, perecerá jamás”.
Pero quien se consagra debe cumplir las obligaciones que se derivan de un acto semejante. Cuando el Sagrado Corazón reina verdaderamente en una familia —y verdaderamente tiene derecho a reinar siempre— una atmósfera de fe y de piedad suele envolver en aquella casa bendita a personas y a cosas.
¡Lejos, pues, de ella todo lo que entristecería al Sagrado Corazón: placeres peligrosos, infidelidades, intemperancias, libros, revistas, figuras hostiles a la religión y a sus enseñanzas! Lejos, en las relaciones sociales, aquellas condescendencias hoy demasiado comunes, que querrían conciliar la verdad con el error, la licencia con la moral, la injusticia egoísta y avara con la obligación de la caridad cristiana! ¡Lejos ciertas maneras de caminar por un camino medio entre la virtud y el vicio, entre el cielo y el infierno!
En la familia consagrada, padres e hijos se sienten bajo la mirada y en la familiaridad de Dios mismo; son por lo tanto dóciles a sus mandamientos y a los preceptos de su Iglesia. Ante la imagen del Rey celestial que ha venido a ser su amigo terrestre y su huésped perenne, ellos afrontan sin temor, pero no sin mérito, todas las fatigas que exigen sus deberes cotidianos, todos los sacrificios que imponen las dificultades extraordinarias, todas las pruebas que aportan las disposiciones de la providencia, todos los lutos y todas las tristezas que no sólo la muerte, sino la vida misma, siembra inevitablemente como dolorosas espinas sobre los senderos de aquí abajo.
Queridos hijos e hijas: que pueda decirse esto también de vosotros. Viviendo ya en este mundo unidos a Jesús, recibiéndolo incluso en la Sagrada Comunión, venerando cada día su imagen, no dejaréis la tierra sino para ir a contemplar eternamente la refulgente y beatificante realidad de aquel Corazón divino en el Cielo.
Con tal augurio, y como preludio y prenda de las más abundantes gracias, os otorgarnos a vosotros y a todas las personas queridas, nuestra paternal bendición apostólica.

¿Es el enfermo mental una imagen deformada de Dios?

I. Algunos datos sobre la enfermedad mental 1. Situación actual Según los datos de la Organización Mundial de la salud, 450 millones de personas en el mundo son afectadas por problemas mentales neurológicos o de comportamiento; 873,000 se suicidan cada año. La enfermedad mental constituye una verdadera y propia emergencia socio sanitaria: el 25 % … Sigue leyendo

Como Conectar Permanentemente Nuestra Vida al Poder Supremo

El desafío de permanecer en oración continua. Hay tres razones centrales por las que no debiéramos dejar de orar constantemente: porque la oración nos da paz en un mundo amenazante; porque nos permite obtener las gracias de Dios; y porque nos posibilita agradecer nuestra vida a quien nos ha creado y permite que sigamos viviendo. … Sigue leyendo

​NOVENA A SAN PEREGRINO, PATRÓN DE LOS ENFERMOS DE CÁNCER. Fiesta: 1 de mayo

NOVENA A SAN PEREGRINO, PATRÓN DE LOS ENFERMOS DE CÁNCER. Fiesta: 1 de mayo

ORACIONES INICIALES
Invocación al Espíritu Santo: Ven oh Santo Espíritu, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu divino amor. Envía vuestro Espíritu y serán creadas todas las cosas. Y se renovará la faz de la tierra.
Oración: Oh Dios que os habéis dignado instruir los corazones de vuestros fieles con las luces del Espíritu Santo, os pedimos que por este mismo Espíritu sepamos obrar rectamente, y nos alegremos con su celestial consuelo, por Jesucristo Nuestro Señor, Amén.
Oración preparatoria. Señor mío Jesucristo que deseas que San Peregrino sea invocado como Patrón de aquellos que sufren de cáncer y úlceras y a quienes prometes curar por su intercesión. Os doy gracias Señor, por vuestra compasión para la humanidad doliente y por concedernos vuestra misericordia por intercesión de vuestro siervo San Peregrino. Concédenos que sus ruegos ayuden a tantas almas que sufren afligidas en sus cuerpos el terrible mal del cáncer o de úlceras y os encomiendo en especial (aquí se nombra por quien o quienes se reza en particular esta novena).

 

Benignamente dígnate Señor escuchar las súplicas de San Peregrino, así como las de Vuestra Santísima Madre, Salud de los enfermos, en favor de aquellos que encomendamos a la compasión y amor de vuestro Sacratísimo Corazón. Dadles paciencia para sufrir su aflicción y resignación a vuestra divina voluntad. Dadles el consuelo que necesitan, especialmente la curación que tanto anhelan, si es vuestra santa voluntad. Concedednos que todos adoremos e imitemos tus sagrados dolores con verdadero amor para que podarnos merecer un día la recompensa eterna de estar con Vos en la gloria que vives y reinas con el Padre en unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos, Amén.    
Rezar a continuación la oración del día que corresponda: 
DÍA PRIMERO [Ir al principio de esta página]
Oh glorioso San Peregrino, perfecto modelo de virtud, tú que tan prontamente respondiste al divino llamamiento dejando honores, comodidades y riquezas de este mundo, cuando postrado ante una imagen de María Santísima en la Catedral de Forlí implorabas su poderosa intercesión y fuiste llamado por Ella para que fueras su Siervo, obtenme, te lo suplico, que corresponda prontamente a todas las inspiraciones divinas, que desprendido de todos los bienes y placeres de este mundo, esté siempre listo a cumplir su divina voluntad. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA SEGUNDO 
Oh venturoso San Peregrino que por vuestra prontitud y fervor en responder el divino llamamiento mereciste recibir un ángel como guía en vuestro camino a Siena cuando ibais a rogar ser admitido entre los Siervos de María; obtenme, te lo suplico, que yo sea asistido por mi buen ángel en todos mis trabajos y sea iluminado, guiado y dirigido por él en mi camino a la vida eterna. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA TERCERO 
Que acepto al cielo, ¡oh glorioso San Peregrino! fue el sacrificio que hicisteis de vuestra alma y cuerpo a Dios, abrazando la pobreza evangélica en la vida religiosa, renunciando vuestra propia voluntad y los placeres sensibles. Dios se dignó demostraros cuán aceptado había sido este renunciamiento vuestro cuando recibiendo la sagrada librea de Siervo de María milagrosamente se vio sobre vuestra cabeza una bola de fuego, emblema de eminente santidad con que brillaríais en la Iglesia de Jesucristo. Obtenme, os lo ruego, ¡oh gran santo! participar de este santo fuego, que consuma en mí todo afecto terrenal para que yo pueda desear y buscar sólo el amor de mi Dios. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA CUARTO 
¡Oh San Peregrino! fiel Siervo de María, cuán generosamente perseveraste en el verdadero camino de la virtud y de la santidad. Constante en la oración, rígido en el ayuno y abstinencia, austero para domeñar tu cuerpo, fuiste para tus hermanos ejemplo viviente de penitencia. Arrepentido una vez por todas de los pecados de tu juventud, aborreciste el pecado mereciendo vivir siempre puro hasta el fin de tus días en la tierra. Pueda yo imitarte, ¡oh glorioso santo! y sinceramente arrepentido de mis graves pecados, obtenme por tu intercesión, de mi Dios misericordia y perdón y la gracia de no perecer al imperio de mis bajas pasiones; que, constante en mis resoluciones, sirva siempre a mi Dios para continuar fiel hasta la muerte y merecer la corona de la vida eterna. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA QUINTO 
Humilde San Peregrino, grande en verdad fueron tus méritos cumpliendo rigurosamente los más serviles deberes para con tus hermanos. No habríais llegado a la dignidad sacerdotal si no hubierais tenido que cumplir, por el voto de obediencia, la orden de tus superiores. Obtenme, te lo suplico, verdadera humildad de corazón para que libre de los honores y placeres del mundo, mi vida pueda esconderse con Cristo en Dios y sea así digna de su gracia y gloria en el Cielo. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA SEXTO
¡Oh San Peregrino! cuya paciencia fue tan admirable que sufriste, sin murmurar jamás, las contradicciones e insultos de los hombres, y no contento con tus rigurosas penitencias, pedíais al Señor mayores sufrimientos que soportaste en silencio: el agudo dolor de una úlcera incurable dada por Dios como respuesta a tus muchas oraciones y peticiones por sufrimientos. ¡Cuán amorosamente nuestro Creador recompensó tu fe y largos sufrimientos, cuando en milagro, como jamás se había oído, el curó esa cruel úlcera tocándola con su divina mano! Otórgamelo te lo suplico, que yo también practique la paciencia y mortifique mis sentidos como expiación por mis pecados y así pueda participar de aquellos consuelos que vos ya gozáis en el paraíso eterno. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA SÉPTIMO
Oh bendito apóstol San Peregrino, lleno de celo por la conversión de los pecadores e incansable predicador de la palabra divina, vos que llevasteis tantas almas al camino de la penitencia promoviendo la gloria y honor de Dios en todo el mundo y que el Señor se dignó confirmar con estupendos milagros. Obtenme, te lo suplico, que no contento con trabajar para mi propia salvación, pueda también hacerlo para la santificación de otras almas por medio del buen ejemplo, constante oración, buenos consejos y apostolado incansable. Qué feliz fuera si yo pudiera extender la gloria de Dios en la tierra y así tener mi parte con vos y todos los santos en la eterna gloria. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA OCTAVO
Oh Dios que diste a San Peregrino un ángel por compañero, a María Santísima por Maestra y a Jesús por médico de su terrible enfermedad, otórganos, te lo pedimos, por los méritos de San Peregrino, que amemos ardientemente aquí en la tierra a nuestro ángel custodio, a nuestra Madre Inmaculada y a nuestro Divino Salvador para en el Cielo bendecirlos por toda la eternidad. Te lo suplicamos por los méritos de Jesucristo Señor nuestro. Amén. Concluir con las oraciones finales.
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DÍA NOVENO 
Oh Dios Todopoderoso, benigno escucha las plegarias que te elevamos en honor de San Peregrino, vuestro amante siervo y patrón de los que padecen de cáncer, para que nosotros, que no podemos confiar en nuestros propios méritos, podamos recibir tu misericordioso auxilio en nuestras necesidades por la intercesión de tu Siervo cuya vida fue tan entregada a Vos. Te pedimos esta gracia por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. Concluir con las oraciones finales.

    
ORACIONES FINALES
Oración a Nuestra Madre Dolorosa. Oh mi muy amada Madre María, Madre de los Dolores, miradme, soy vuestro hijo, postrado en oración a vuestros pies. He venido a suplicarte este favor especial por intercesión de vuestro fiel Siervo San Peregrino. (Se hace la petición).
Oh Madre Dolorosa, te ruego presentes mi petición a vuestro Divino Hijo. Si vos intercedéis por mí no la rechazará. Yo sé, mi buena Madre, que Vos deseáis que yo acepte en todo la voluntad de Dios. Por esto con confidencia de hijo me abandono a la santa voluntad de Dios. Si lo que pido no conviene me sea concedido, hazme digno de recibir aquello que sea de mayor beneficio a mi alma. Dulce Madre Dolorosa, yo os amo, yo pongo toda mi confianza en Vos, pues vuestros ruegos ante Dios son muy poderosos. Por la mayor gloria de Dios, en nombre de Cristo y por intercesión de San Peregrino, a quien Vos llevasteis a la santidad, oídme y concededme lo que os pido. Amén.
 
Oración a San Peregrino. Oh San Peregrino, a quien la Santa Madre Iglesia ha declarado Patrón de aquellos que sufren de cáncer y úlceras, vengo con gran confianza para que me ayudes en la presente enfermedad (se nombra). Mira que afligido en el cuerpo y en el alma ya mi valor comienza a decaer y la impaciencia y la tristeza me oprimen, por eso te ruego intercedas por mí Buen San Peregrino, pídele a Dios me alivie de esta enfermedad si es su Santa Voluntad. Aboga ante la Santísima Virgen de los Dolores, a quien vos amasteis tan tiernamente y en unión de quien sufristeis los dolores del cáncer, para que ella me ayude con su poderosa súplica y dulce consuelo.
Mas, si es la voluntad de Dios que yo sufra esta enfermedad, obtenme valor y fortaleza para aceptar con resignación y paciencia todas estas pruebas de la amorosa mano de Dios. Puedan estos sufrimientos llevarme a una vida mejor y me permitan expian mis pecados y los pecados del mundo.
San Peregrino, ayudame a imitante en tu sufrimiento, a unirme a Jesús Crucificado y a su Madre Dolorosa y a ofrecer mis penas y dolores a Dios con todo el amor de mi corazón para su gloria y la salvación de las almas, especialmente de la mía. Amén.

8 DATOS POCO CONOCIDOS SOBRE SAN JOSÉ

*8 DATOS POCO CONOCIDOS SOBRE SAN JOSÉ, PATRONO DE LOS TRABAJADORES*

*El 1 de mayo es el Día Mundial de Trabajo que coincide con la fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores y padre adoptivo de nuestro Señor Jesucristo. En la siguiente lista se presentan 8 datos que quizá no conozca acerca de San José:*
*1) No hay palabras suyas en las Sagradas Escrituras:* 

¡Él protegió a la Inmaculada Madre de Dios y ayudó a criar al Señor del Universo! Sin embargo, no hay ninguna cita de él en los Evangelios. Más bien, fue un silencioso y humilde servidor de Dios que desempeñó su rol cabalmente.
*2) Fue muy poco mencionado en el Nuevo Testamento:* 

San José se menciona en Mateo, Lucas, una vez en Juan (alguien llama a Jesús “el hijo de José”) y eso es todo. Él no es mencionado en Marcos o en el resto del Nuevo Testamento.
*3) Su salida de la historia de los Evangelios no es explicada en la Biblia:* 

Es una figura importante en los relatos de la Natividad del Señor en Mateo y Lucas, y es incluido en los pasajes que relatan el momento en que Jesús se perdió a los 12 años y fue encontrado en el templo. Pero eso es lo último que oímos de él. María aparece varias veces durante el ministerio de Jesús, pero José se fue sin dejar rastro. Entonces, ¿qué le pasó? Varias tradiciones explican esta diferencia diciendo que José murió alrededor del cumpleaños número 20 de Jesús.
*4) ¿Viudo y anciano?:* 

La Escritura no nos dice la edad de San José cuando se casó con María o sobre su vida anterior. Sin embargo, por mucho tiempo se le representó como un hombre de edad avanzada, aparentemente basándose en un texto del llamado protoevangelio de Santiago, un evangelio apócrifo del que se desprende que San José habría estado casado anteriormente, tuvo hijos de ese matrimonio y quedó viudo. Según esa tradición San José sabía que María había hecho voto de virginidad y fue elegido para casarse con ella para protegerla, en parte porque era viejo y no estaría interesado en tener una nueva familia. Esta idea fue rebatida a lo largo de la historia por grandes santos como San Agustín.
*5) Su veneración se remonta al menos al siglo IX:* 

Uno de los primeros títulos que utilizaron para honrarlo fue “nutritor Domini”, que significa “guardián del Señor”.
*6) Tiene dos celebraciones:* 

La solemnidad de San José es el 19 de marzo y la fiesta de San José obrero (Día Internacional del trabajo) es el 1 de mayo. También está incluido en la Fiesta de la Sagrada Familia (30 de diciembre) y sin duda forma parte de la historia de la Navidad.
*7) Tiene múltiples “patronazgos”:* 

Es el patrón de la Iglesia Universal, la buena muerte, las familias, los padres, las mujeres embarazadas, viajeros, inmigrantes, artesanos, ingenieros y trabajadores. Es también el patrón de las Américas, Canadá, China, Croacia, México, Corea, Austria, Bélgica, Perú, Filipinas y Vietnam.
*8) La ‘Josefología’:* 

Entre las subdisciplinas de la teología, son conocidas la cristología y mariología. Pero, ¿sabías que también existe la Josefología?

San José ha sido una figura de interés teológico durante siglos. Sin embargo, a partir del siglo XX algunas personas empezaron a recoger opiniones de la Iglesia acerca de él y lo convirtieron en una subdisciplina. 

En la década de 1950, se abrieron tres centros dedicados al estudio de San José: en España, Italia y Canadá.

ORACIÓN PARA UNA VISITA AL SANTÍSIMO

+ JUEVES EUCARÍSTICO +

ORACIÓN PARA UNA VISITA AL SANTÍSIMO
¡Oh Jesús de mi alma, encanto único de mi corazón!, heme aquí postrado a tus plantas, arrepentido y confuso, como llegó el hijo pródigo a la casa de su padre. Cansado de todo, sólo a Ti quiero, sólo a Ti busco, sólo en Ti hallo mi bien. Tú, que fuiste en busca de la Samaritana; Tú, que me llamaste cuando huía de Ti, no me arrojarás de tu presencia ahora que te busco.
Señor, estoy triste, bien lo sabes, y nada me alegra; el mundo me parece un desierto. Me hallo en oscuridad, turbado y lleno de temor e inquietudes…; te busco y no te encuentro, te llamo y no respondes, te adoro, clamo a Ti y se acrecienta mi dolor. ¿Dónde estás, Señor, dónde, pues no gusto las dulzuras de tu presencia, de tu amor?
Pero no me cansaré, ni el desaliento cambiará el afecto que me impulsa hacia Ti. ¡Oh buen Jesús! Ahora que te busco y no te encuentro recordaré el tiempo en que Tú me llamabas y yo huía… Y firme y sereno, a despecho de las tentaciones y del pesar, te amaré y esperaré en Ti.
 Jesús bueno, dulce y regalado padre y amigo incomparable, cuando el dolor ofusque mi corazón, cuando los hombres me abandonen, cuando el tedio me persiga y la desesperación clave su garra en mí, al pie del Sagrario, cárcel donde el amor te tiene prisionero, aquí y sólo aquí buscaré fuerza para luchar y vencer.
No temas que te abandone, cuando más me huyas, más te llamaré y verteré tantas lágrimas que, al fin, vendrás… Sí…, vendrás, y al posarte, disfrutaré en la tierra las delicias del cielo.
Dame tu ayuda para cumplir lo que te ofrezco; sin Ti nada soy, nada puedo, nada valgo… Fortaléceme, y desafiaré las tempestades.
Jesús, mío, dame humildad, paciencia y gratitud, amor…, amor, porque si te amo de veras, todas las virtudes vendrán en pos del amor.
Te ruego por los que amo… Tú los conoces, Tú sabes las necesidades que tienen; socórrelos con generosidad. Acuérdate de los pobres, de los tristes, de los huérfanos, consuela a los que padecen, fortalece a los débiles, conmueve a los pecadores para que no te ofendan y lloren sus extravíos.
Ampara a todos tus hijos, Señor, más tierno que una madre.
Y a mí, que te acompaño cuando te abandonan otros, porque he oído la voz de la gracia; a mí, que no te amo por el cielo, ni por el infierno te temo; a mí, que sólo busco tu gloria y estoy recompensado con la dicha de amarte, auméntame este amor y dadme fortaleza para luchar y obtener el apetecido triunfo.
Adiós, Jesús de mi alma salgo de tu presencia, pero te dejo mi corazón; en medio del bullicio del mundo estaré pensando en Ti, y a cada respiración, entiende. oh Jesús, que deseo ser tuyo. Amén.

Lo que nace de la carne, es carne; lo que nace del Espíritu, es espíritu

“Lo que nace de la carne, es carne; lo que nace del Espíritu, es espíritu” Jn 3: 1-8 (Comentario y estudio) Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant JESÚS NO HABLA DE ESA VIDA NUEVA QUE EL NOS TRAE Maestro, sabemos que tú has venido de parte de Dios para enseñar. Impresionado por las obras de … Sigue leyendo